Rick Maurer (2010).
Con Notas de ALLEANZA para el Taller Leading Self.

¿Qué es resistencia?
Hay esperanza detrás de la resistencia, pero para encontrarla necesitamos entender primero qué es. A pesar de que la palabra es utilizada cuando hablamos de cambio, a menudo es definida de manera imprecisa o incorrecta.

  • Utilizamos resistencia para hablar de una oposición.
  • La mera mención de la palabra puede provocar enojo contra aquellos que se atreven a resistírsenos, o contra nosotros mismos por resistirnos.
  • Nos llamamos unos a otros resistentes, como si la resistencia proviniera de una clase de personas- que probablemente no son agradables o profesionales.
  • Por lo tanto, es natural tratar de encontrar formas de “vencer la resistencia”.

Sin embargo, nuestros intentos por tratar de vencer la resistencia normalmente sólo la aumentan. Newton podría haber estado describiendo la resistencia cuando dijo que por cada acción siempre hay una reacción opuesta igualmente fuerte. Con una mejor comprensión acerca de la naturaleza de la resistencia, podremos reconocerla más fácilmente en todas sus formas, aprender cómo anticiparnos a ella y evitar crearla.

Entonces, ¿qué es resistencia? Es una fuerza que desacelera o detiene el movimiento. Cualquier sistema, humano, físico u organizacional, resiste cualquier cambio que identifica como dañino.

Los que alguna vez hemos tratado de perder peso, inmediatamente reconoceremos este dilema. En cuanto tratamos de perder algunas libras, nuestro metabolismo se hace más lento para evitar quedarnos sin energía. Nuestro cuerpo no sabe que estamos tratando de cumplir un Propósito de Año Nuevo. Sólo está tratando de desacelerar nuestro metabolismo para que podamos conservar energía. La investigación sugiere que cuando comemos de más, nuestro metabolismo se acelera para mantener el cuerpo en un determinado punto de equilibrio. Nuestro metabolismo tiende a ajustarse para intentar mantener el peso estable.

Cuando una empresa inicia una reorganización masiva, algunos líderes podrían resistirse porque sienten que esto les puede causar un perjuicio. Creen que pueden perder autoridad o incluso su trabajo. Su punto de equilibrio es el status quo, a pesar de que puedan ver la necesidad del cambio. Esto no es tan distinto de pararse en la pesa y decidir perder unas cuantas libras. Aquí es donde empezamos a darnos cuenta de que la mente y el cuerpo pueden trabajar en direcciones opuestas.

A pesar de que podamos desearlo mucho, avanzar sin resistencia es imposible. Las personas siempre tendremos dudas y preguntas. Aún si somos campeones del cambio, siempre tendremos dudas. ¿Esto funcionará? ¿Le he dado suficiente pensamiento a esta idea?

La resistencia es una parte natural de cualquier cambio. Pensemos en ella como protección, energía y paradoja:

Protección

La resistencia nos protege del peligro. Nos previene de deslizarnos peligrosamente por un terreno de barro cuando bajamos la montaña. Nos alerta acerca del peligro de apretar el acelerador en esa pista bajo la lluvia. En las organizaciones, nos previene de decir sí a cada idea creativa de algún gerente optimista. A través de la resistencia, nos salvamos a nosotros mismos de mucho trabajo, dolor y tensión innecesaria.

Desde la perspectiva positiva de la resistencia, la cautela es absolutamente el camino correcto. Cuando somos nosotros los que resistimos, lo vemos como algo positivo. Nos mantiene seguros. La resistencia puede ser una forma de salud, una forma de navegar en un mundo complejo y cambiante. Nada más imaginemos que dijéramos que sí a todo lo que todo el mundo nos propusiera. Cuando nuestros jefes, nuestros pares, colaboradores, pareja e hijos nos llaman, nosotros decimos sí. Es la resistencia a ese ataque de requerimientos y propuestas lo que nos previene de sufrir una sobre-carga.

Si pudiéramos recordar que las personas nos resistimos por razones que percibimos como válidas- normalmente no es que queramos hacernos mutuamente la vida difícil-, entonces podemos empezar a gestionarla de manera diferente. Mantener esta perspectiva puede permitirnos encontrar maneras para trabajar con nosotros mismos, en vez de aplicarnos consecuencias.

Energía

La resistencia es energía. Los que hemos enfrentado una sala llena de personas enojadas acerca de alguna decisión que hemos tomado, no tendremos ninguna dificultad en reconocer este tipo único de energía.

La energía de la resistencia puede ser una poderosa y atemorizante fuerza, que podría, a menudo, llevarnos a enfrentarla contraponiendo más fuerza… en ese caso, aunque tuviéramos más poder y ganáramos esa batalla, perderíamos la guerra, porque habríamos perdido el compromiso de los demás, que tanto necesitamos.

Por el contrario, nuestro objetivo debería de ser el de redirigir esta energía. En el arte marcial del Ai Ki Do, el propósito es encontrar la armonía que subyace al conflicto. Cuando el oponente golpea, el maestro no contra-golpea, sino que une su energía con la fuerza del otro. El maestro puede moverse a un lado, ligeramente tomar el brazo del otro, y moverse con él, en vez de detener el movimiento. A través de unir su movimiento con el del otro, se protege a sí mismo, y le salva cara a su oponente. El maestro de Ai Ki Do logra movimiento sin patear, pegar o noquear al otro.

Paradoja

La resistencia es parte de cualquier cambio deseado. Cuando usted quiere algo nuevo, la resistencia aparece. A medida que escribo este capítulo unos días después del inicio del Año, me estoy manteniendo lejos del gimnasio porque sé que todas las máquinas de pesas y cardio estarán abarrotadas de gente. Todo el gimnasio estará lleno de gente con nuevos trajes deportivos. Esperaré hasta febrero cuando todo esto cambie. Las personas que hicieron sus Propósitos de Año Nuevo para ponerse en forma se darán cuenta de que se movieron a la acción sin pensar bien en las fuerzas que podrían jugar en contra de este nuevo propósito… como tener que levantarse una hora y media antes…como tener que ir a dormir más temprano… y como tener que empezar a comer tofu en vez de la hamburguesa doble con papas, tocineta y queso amarillo. Nuestro entusiasmo de Nuevo Ano nos llevó más allá de nosotros mismos en el ciclo.

Es posible, incluso probable, que los cambios personales y organizacionales pongan, lo que decimos que queremos, en conflicto con lo que realmente queremos, por ejemplo dormir un poco más y comer Pringles. Esta tensión entre lo que queremos y lo que resistimos ha mantenido a los psicólogos ocupados durante décadas.

La paradoja es que el deseo de ponerse en forma y el deseo de comer lo que a uno le gusta y dormir hasta tarde están en conflicto entre sí. Afirmaciones como “hoy me siento George Clooney”, “soy la Angelina de mi oficina” pueden funcionar por un minuto para sacarlo a uno de la cama. Pero estos mantras tontos duran muy poco.

Las personas que sí van al gimnasio regularmente están conscientes de las fuerzas contradictorias que están en juego. Cada vez que la alarma suena a las 5 am, ellos conscientemente deciden levantarse, frente a la voz que les dice ah, dulces sueños, sólo otros cinco minutos”.

Este mismo pulso entre lo que decimos y lo que realmente queremos ocurre en el cambio organizacional. (…) cuando se le presta suficiente atención y se le muestra respeto a la resistencia, ésta puede tornarse en apoyo. Tener total comprensión del deseo de dormir otros treinta minutos, y de las razones por las cuales eso puede ser tan importante, pueden comenzar a ayudarnos a identificar otras opciones. Esta es la Teoría de la Paradoja del Cambio funcionando.

Una Lección de Baile

La transformación de la resistencia en apoyo puede ocurrir si estamos dispuestos a ser parte del proceso. A medida que comprendemos las razones por las que hay resistencia, podríamos empezar a comprender, y por lo tanto gestionar la misma.

Podríamos empezar a ver la sutil dinámica que se da cuando otros resisten, nosotros reaccionamos, ellos vuelven a resistir. Ahora tenemos una opción: podemos seguir contra-atacando, o podemos bailar con los otros. Si escogemos bailar, podemos movernos hacia atrás y hacia adelante, uno influenciando al otro, hasta que se haga difícil distinguir quién inició el baile. Podemos influir en la resistencia sólo si nos permitimos ser influenciados por las personas que nos están resistiendo. Esto significa ceder a la certidumbre. Esto requiere soltar la desconfianza.

La gran lección es que la resistencia ocurre en la relación entre estas otras personas y nosotros. No hay personas que nacemos resistentes. Las personas reaccionamos en respuesta a cosas que otros hacemos. Podemos alejarnos con temor, preocupación, confusión, o podemos acercarnos con entusiasmo, queriendo saber más y descubriendo formas de unirnos frente a este reto. Y los otros, en respuesta, pueden estar acercándose o alejándose en respuesta a nosotros. Es un movimiento hacia atrás y hacia adelante. Es una danza entre dos partes, liderando y siguiendo una a la otra.”

Nota de Alleanza: En las relaciones humanas esto significa reconocer el deseo profundo que está detrás de la fuerza del otro, validar este deseo, y buscar una propuesta que considere éste y el nuestro, y supere ambos: la llamada solución ganar-ganar (que es superior a la de perder-perder). Con el caballo significa reconocer lo que está llamando su atención, unirse a esto y seguidamente proponer algo superior y más interesante!